Arrancamos un viernes Damián y yo con intención de catar las paredes de cuarcita del Torres por primera vez.

Después del tute de coche de unas 5 horas y una pateada de horita y pico monte arriba tocamos la base del Torres. La previsión del tiempo era pichín pichán, y si bien al final no cogimos tormenta, la niebla nos la comimos en la aproximación y en la vuelta al coche. 

El plan inicial si el tiempo lo permitía era llegar el viernes, hacer la Directísima, sobar al páiro y el sábado tempranito hacer Abraxas, pero sin suerte el sábado nos bajamos a Quirós dónde la previsión meteorológica tenía mejor pinta.

La vía tiene cuatro largos de como máximo V grado, las reuniones están bien equipadas teniendo un par de argollas, si bien unas más oxidadas que otras, perfectas. Su emplazamiento esta bien pensado siendo el de la R2 el único que queda un poco colgado.

El siguiente croquis es muy fiel a lo que nos vamos a encontrar. Nosotros fuimos cargados de frienes y mierdas para subir y realmente con los clavos y algún que otro parabol no hay que pinchar apenas nada. Con un juego de aliens vamos bien asumiendo que hay que apechugar ciertos distanciados. La calidad de la piedra es excelente, muy aderente y con muchas regletas.

Ojo en el último largo (como bien pone en el croquis) de no meterse a la izquierda pues llegamos a una zona de lajas sueltas. Al no mirar el croquis me confundió una reunión intermedia que encontré y me metí a la izquierda… cagada.

Arriba finalmente las vistas con la niebla eran una pasada! La tormenta resonaba a lo lejos esquivándonos como bien prometía el parte. Nos llevó 2 horas y media aproximadamente haciendo dos largos cada uno, sin duda una aventurita muy chula en una pared asequible en un entorno espectacular!